Twitter IconInstagram IconWhatsApp Icon

· Yurany · Salud mental  · 4 min de lectura

Crecer toma tiempo

El crecimiento es un proceso que suele ser lento, incómodo y muchas veces invisible mientras ocurre.

El crecimiento es un proceso que suele ser lento, incómodo y muchas veces invisible mientras ocurre.

Crecer puede entenderse metafóricamente como una flor que, día tras día, va cambiando, aumentando su tamaño y encontrando la manera de florecer en las condiciones que la rodean. De la misma forma, crecer también puede ser todo aquello que ocurre en nosotros cuando atravesamos momentos difíciles: sostener el dolor mientras nos adaptamos a una realidad que no siempre elegimos y, poco a poco, encontrar la manera de seguir caminando con él.

¿Es posible crecer en medio del sufrimiento?

El dolor no es necesario para crecer ni algo que deseemos atravesar. Hay circunstancias que simplemente llegan y nos encuentran. Es esa capacidad de seguir echando raíces en un jardín que ha atravesado tempestades y sobrevivido a la sequía, encontrando nuevas maneras de adaptarse a la adversidad.

Aunque la vida no deja de ser vida, porque incluso con dolor sigue pasando

Un artículo sobre el sufrimiento y crecimiento personal frente a la enfermedad de la Clínica Universidad de Navarra, expresa que es posible experimentar crecimiento personal incluso en el contexto del sufrimiento asociado a la enfermedad de un hijo. Sin embargo, esto no implica la ausencia de dolor en los padres. Por el contrario, dicho crecimiento ocurre de manera simultánea al proceso de adaptación a circunstancias adversas y puede coexistir con el malestar psicológico y el sufrimiento emocional. (Martínez, 2019).

¿Qué hace que una persona se adapte mejor que otra frente a la adversidad?

Monroy Cortés y Palacios Cruz (2011) destacan que algunas personas logran una adaptación más positiva debido a la presencia de factores protectores, tanto a nivel individual como contextual. Entre estos se incluyen variables como el temperamento, la flexibilidad, la autoestima, así como el apoyo familiar y social, que facilitan el afrontamiento y la regulación del estrés.

No quiere decir que porque alguien parezca avanzar más rápido significa que esté creciendo mejor. Cada uno crece con lo que tiene, con lo que puede y desde el lugar en el que le ha tocado vivir.

Si el sufrimiento te ha atrapado en un mismo lugar, en un callejón sin salida, como si el tiempo avanzara para todos menos para ti. En medio de esa decepción y la desesperanza llegan las comparaciones, la culpa y esa sensación de estar haciendo algo mal.

Pero en realidad, somos los únicos que conocemos realmente el camino que hemos recorrido. Cuando te encuentres en la quietud y la calma, deja un espacio para apreciar tu vida con más compasión. En esos momentos también puede ser valioso recordar de dónde venimos. Mirar atrás no para quedarnos allí, sino para reconocer cuánto hemos crecido.

Porque muchas de las cosas que hoy forman parte de tu vida alguna vez parecieron imposibles

Así que por más atractiva que parezca la vida de alguien desde afuera, no conocemos las noches de incertidumbre, las pérdidas, los esfuerzos ni todo lo que le ha costado llegar hasta donde está.

Quedarse ahí duele

Sentirse estancado, que no se crece ni se llega a ningún lugar. Como un pequeño pájaro dentro de una jaula que ha empezado a crecer tanto que se quedó sin espacio. Lo que antes parecía un lugar suficiente para vivir comienza a ser un espacio reducido para crecer. Ya la jaula no le permite extender las alas.

Mientras estaba en la jaula con la tristeza,

buscaba explicaciones,

como si entender

pudiera devolverme,

mostrarme el camino

de regreso

al tiempo donde era,

y ahora

ya no soy.

Aunque el pasado parezca tentador para encontrar respuestas del sufrimiento o del “porque a mí”, no está hecho para quedarse a vivir ahí.

Hay caminos que no pueden recorrerse hacia atrás. Sería como pedirle al pájaro que regrese a la jaula después de haber descubierto el cielo.

Crecer implica cambios

Dejar algo atrás, cambiar cosas por otras. Despedirse, elegir otros caminos. Son decisiones que pocas veces resultan fáciles, pero que pueden acercarnos a una vida más auténtica y más nuestra. Crecer no es llegar rápido a algún lugar. Es vivir el presente y disfrutar de las cosas que más valoras.

Con amor, Yurany.

Monroy Cortés, B. G., & Palacios Cruz, L. (2011). Resiliencia: ¿Es posible medirla e influir en ella? Salud Mental, 34(3), 205–214.

Martínez, M., & Centenario, C. (2019). Sufrimiento y crecimiento personal frente a la enfermedad. Anales del Sistema Sanitario de Navarra, 42(3), 257–260.

Regrasar al blog

Publicaiones Relacionadas

Ver todas »
Cuando pensar duele

Cuando pensar duele

Cuando pensar nos causa dolor. En este post explicamos cómo reconocer los pensamientos intrusivos y entender por qué nos afectan. Una mirada desde la terapia de aceptación y compromiso.

Vacío interior

Vacío interior

Otra forma de sentir. Otra forma de sufrimiento humano que nos aleja de la vida que se desea.

Agenda tu cita