· Yurany · Salud y enfermedad · 5 min de lectura
Voluntades anticipadas
Si he decidido cómo vivir, también puedo decidir cómo quiero que termine. La muerte digna es derecho, una decisión libre y autónoma.
Morir dignamente es un derecho fundamental, así como lo es el derecho a la vida. Poder vivir y, llegado el momento final, morir de acuerdo con nuestras decisiones, convicciones y valores, de una manera libre e íntima, sin juicios ni reproches, es honrar nuestra propia vida.
Si por alguna razón perdieras la capacidad de tomar o comunicar tus propias decisiones, ¿cómo te gustaría que las personas que te acompañen respetaran tu autonomía y tomaran decisiones de acuerdo con lo que tú hubieras querido?
¿Qué son las voluntades anticipadas?
Es un documento mediante el cual una persona mayor de dieciocho años, con capacidad para tomar decisiones y en pleno uso de sus facultades mentales, ya sea que goce de buena salud o tenga alguna enfermedad, expresa de manera libre y consciente sobre los tratamientos o procedimientos médicos que desea o no recibir en el futuro, especialmente aquellos que puedan ser innecesarios o que tengan como propósito prolongar la vida cuando el tratamiento médico ya no pueda lograr una mejoría. Como en casos de enfermedad avanzada, grave o terminal.
Por ejemplo, puedes expresar si deseas que se continúen los tratamientos médicos mientras exista la posibilidad de recuperación, o si prefieres que, cuando ya no sea posible lograr una mejoría y los tratamientos solo prolonguen la vida, se priorice el alivio del dolor, el malestar y el sufrimiento hasta el final de la vida.
También puedes dejar por escrito si aceptas el uso de medios artificiales para mantenerte con vida cuando tu cuerpo ya no pueda hacerlo por sí mismo como respirar o alimentarse. Si deseas donar tus órganos y tejidos, dónde te gustaría estar en tus últimos días y qué tipo de despedida o rituales te gustaría que tus seres queridos tuvieran en cuenta.
En Colombia, para el caso de los adolescentes entre los 14 y 17 años también pueden expresar su voluntad mediante este documento, de acuerdo con las condiciones establecidas por la ley. Al cumplir los 18 años, deberán realizar un nuevo documento según sea su voluntad.
La voluntad anticipada no se hace porque estés pensando en morir, al contrario, es dejar por escrito cómo quieres que se respete tu dignidad si llegara el caso de que no puedas comunicarlo por ti mismo.
Lo que sucede entre el inicio y el final es la vida
Así como la vida tiene un principio, también tiene un final. Es natural sentir miedo, tristeza o incomodidad al pensar en la muerte y en la posibilidad de perder la salud, la independencia o la capacidad de tomar decisiones por uno mismo. Como sociedad, no estamos acostumbrados a hablar de estos temas, especialmente cuando gozamos de buena salud, pues muchas veces sentimos que son cosas que les ocurren a otras personas.
Reflexionar sobre ello nos permite reconocer que somos seres finitos, que envejecemos, que nuestro cuerpo cambia con el tiempo y que la muerte forma parte de la vida inevitablemente, aunque a veces nos cueste hablar de ella. Aceptar esta realidad nos ayuda a priorizar lo que realmente importa y a definir cómo queremos ser cuidados al final de la vida. Por eso, te presento algunas razones para considerar hacer una voluntad anticipada.
Para que tus decisiones reflejen lo que es importante para ti: puedes expresar qué significa para ti vivir bien y qué aspectos consideras esenciales para tener una calidad de vida, según tus valores y preferencias.
Para que los demás conozcan tus deseos: así, tus familiares y los profesionales de la salud tendrán una orientación sobre lo que tú habrías querido, en lugar de tener que imaginarlo o suponerlo.
Para hablar de temas importantes con anticipación: puedes expresar tus preferencias sobre los tratamientos médicos, el alivio del sufrimiento y los cuidados que te gustaría recibir al final de la vida si tu salud llegara a deteriorarse.
Para ayudar a tus seres queridos en momentos difíciles: si algún día tienen que participar en decisiones sobre tu atención médica, conocer previamente tus deseos puede ayudarles a orientarse y reducir la incertidumbre de no saber qué habrías querido.
Hay varias maneras de hacer la voluntad anticipada:
En Colombia, puedes formalizarla ante un notario, ante dos testigos o ante tu médico tratante. La opción que elijas dependerá de la forma en la que te resulte más adecuada expresar y dejar registrada tu voluntad.
También es posible expresar esta voluntad mediante medios como un audio o un video, siempre que permitan conocer con claridad qué has decidido y que puedas ser identificado como la persona que realizó la declaración.
Antes de hacerlo, puede ser útil conversar con un profesional de la salud para comprender mejor las decisiones que puedes dejar expresadas y pensar cuáles son importantes para ti, de acuerdo con tus valores, tus creencias y la manera en que entiendes el cuidado y la dignidad.
Te dejo las fuentes si quieres profundizar más:
Resolución 2665 de 2018 Ministerio de Salud y Protección Social Resolución 813 de 2026 Ministerio de Salud y Protección Social
Espero sea de ayuda. Con amor, Yurany.
