· Yurany · Psicología · 4 min de lectura
La buena sexualidad
La sexualidad no es solo el acto de penetración, un hecho natural o meramente biológico, es el encuentro primeramente consigo mismo.
La sexualidad es descrita como “compleja y multifacética” por Henkelman et al. (2023), dado que el acto sexual involucra de manera predominante una dimensión psicológica. Tanto la vivencia del acto como el disfrute se encuentran mediados por el mundo interno de la persona: pensamientos, emociones, imágenes mentales, sus creencias frente a la sexualidad, fantasías, personalidad e identidad. Estos elementos influyen, a su vez, en las respuestas conductuales, es decir, en la manera en que nos relacionamos con el deseo y con la experiencia sexual.
Asimismo, la sexualidad incluye una dimensión fisiológica, expresada en las reacciones que experimenta el cuerpo como respuesta excitatoria; como la sensación de calor, el corazón late más fuerte, la respiración se vuelve más rápida y aumento del flujo sanguíneo en los genitales. Finalmente, también comprende una dimensión social, relacionada en la manera en que las personas han aprendido a expresar el deseo, de acuerdo a los miedos, tabúes, o la vergüenza, construidos a partir de las normas sociales y de la misma cultura.
La buena sexualidad
Una buena sexualidad implica autocuidado, disfrute y placer; pero, más allá de ello, supone un momento de conciencia en el encuentro con el otro, estar presente. No se trata únicamente de un acto desenfrenado de placer compartido, sino también de aquello que te atrae de la otra persona: su forma de ser, de pensar y de sentir. Es una conexión íntima consigo mismo y con el otro.
Indira Rodríguez, en su libro Revolcadas, señala que la sexualidad suele enseñarse desde el miedo, las consecuencias de una mala practica y la vergüenza, como si fuera algo ajeno a nuestros propios cuerpos y reducida a un acto de mera responsabilidad hacia el otro. A pesar de que forma parte de la vida del ser humano, nos resulta profundamente complejo hablar de ella de manera honesta.
Si bien es cierto que una buena sexualidad debe vivirse de manera responsable y consciente, también es necesario hablar del disfrute de ese momento íntimo sin cargarlo de vergüenza, de culpa; al final, como señala Indira en su libro, llegamos al mundo a partir de una revolcada.
Culpa por sentir placer y disfrutar el momento en que tu amado pone sus dedos entre la mitad tus piernas.
Por un cuerpo libre de ataduras
Donde aprendamos a escuchar nuestro cuerpo: qué quiere, qué no quiere y a decir no cuando no apetece, respetando nuestros tiempos y límites, sin culpa ni exigencia. Se puede dialogar con ella, escucharla, permitirle expresar cuándo no quiere y cuándo, por el contrario, abrirse si se sienta preparada.
Asimismo, me resultó especialmente significativo el modo en que la autora aborda el concepto de la penetración, no solo como el acto sexual, sino como una experiencia simbólica de atravesar al otro. Desde esta perspectiva, muchas situaciones de la vida cotidiana también nos atraviesan y nos transforman a través del encuentro con la vida misma y los demás: por medio del lenguaje, las acciones o una sonrisa pueden tener ese efecto, aun cuando no siempre seamos plenamente conscientes de ello. Entonces la buena sexualidad también se vive en una pequeña caricia, una mirada, una sonrisa coqueta.
Te he penetrado incansablemente con mi mirada
La buena sexualidad, entonces, debe ser primero un encuentro con uno mismo: conocernos y reconocernos primero en nuestra propia intimidad, con nuestras ideas, miedos, fantasías, sentimientos y pensamientos; explorarlos sin juicio, e identificar lo que nos gusta y lo que no. Implica también buscar la ayuda de un especialista cuando sea necesario, especialmente cuando se te dificulte mirarte desde afuera. Supone reconocer la propia vulnerabilidad, aquella que un buen amor sabrá ver y abrazar, y que, a través de ese otro y de ese vínculo, permita transformarse y experimentar el amor y el placer libremente.
Porque la buena sexualidad también es cuidar de tu salud y bienestar mental.
Con amor, Yurany
Fuentes de inspiración: M Henkelman, J Friedman, M Mcinnis, C Pukall, (092) ¿Qué es la sexualidad?: Avanzando hacia la medición inclusiva y completa, The Journal of Sexual Medicine, Volumen 20, Suplemento número _2, mayo de 2023, qdad061.088.
Rodríguez, I. (2022). Revolcadas. Editorial Planeta Colombia.